Hugo y el ancestry.mx
Aníbal Salazar Méndez
@termapolitano
Fueron 4 horas de gritos frente a la casa de Don Rogelio, el papá de Hugo. Era la señora Martínez quien ayer por la noche no dejaba de repetir que ahora que Hugo tiene trabajo, debe de hacerse responsable de su hijo. Que no importa que ya se haya ido, tiene que mandarle dinero para los gastos y el parto. También le estaba cobrando un dinero que le dio para comprar unos instrumentos musicales.
El papá de Hugo, viudo de mucha paciencia la ignoró durante todo el tiempo. Desde la ventana de la calle se le podía ver sentado en un sofá observando el partido de futbol, los Tigres le iban ganando al Morelia dos a cero. Mientras tanto, la señora afuera no dejaba de gritar.
¿Hugo, el ciego de la Casa de la Cultura?
Sí, el que a todos nos llamó la atención porque tocaba el trombón en la Banda Las Camelias.
Una vez platiqué con Pedro, su primer profe de música y me contó que aprendió a tocar el piano en ocho meses y el trombón en menos de dos. Me contó que ensayaba todos los días, que incluso iba a su casa por la noche a practicar.
¿Llevaba a la señora Martínez?
Sí, ella siempre lo acompañaba, él le tomaba el hombro y así iban a todos lados. Cuando llegaban a la Casa de la Cultura ella se sentaba a un lado de él. Era muy incómodo para el Profe dar clases así, sin embargo, comprendía el papel de guía de la señora y pasaba de largo su presencia. Así fue hasta que rompieron el banco de prácticas del salón B ¿Qué esperabas si se sentaba el flaco de Hugo y su novia de 150 kilos? Después de eso, ella lo esperaba afuera en la banca de cemento. Así fue todos los días hasta que se fue a Nuevo León.
Sí, tu papá de muy joven se casó con ella, decía que era de una familia muy pobre y que sólo fue para darle su apellido a su hija.
¿Tuvo una hija con otra mujer?
Sí. Tu papá le pagó la carrera en una Universidad de Estados Unidos, ya nunca más supe de ella. Siempre sospeché que se veían de vez en cuando pero nunca me dijo nada más.
¿Cuándo te lo dijo?
Mucho antes de casarnos, que era divorciado y tenía una hija. Yo la conocí el día que la llevó a conocerte al hospital el día que naciste. Ella tenía 8 años. Ahorita debe tener como 60.
¿Por qué nunca me dijiste?
Cuando murió tu papá lo primero que hizo Alfredo fue quemar todas las actas y sus registros, después cambió las chapas del portón y de su estudio. Pobrecito, le dolió mucho la pérdida de tu papá. Luego la buscó para insultarla y eso me dio mucha pena porque tu papá la mantenía muy al margen de nosotros.
Alfredo nunca me dijo nada, voy a hablar con el ahorita que llegue de trabajar, en esta familia hay tan poca comunicación que ni parece que vivimos juntos los tres. Fin.
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