BANNER

ENTRE MASCOTAS, INICIATIVAS CUESTIONADAS Y ASPIRACIONES POLÍTICAS


En el Congreso de Aguascalientes parece que algunos diputados andan más ocupados en encontrar el tema que les dé reflectores que en demostrar por qué merecen el cargo que ocupan.

Ahí está Nancy Gutiérrez, quien ahora prepara una iniciativa para permitir y regular el ingreso de mascotas a centros comerciales y establecimientos. Un asunto que puede discutirse, por supuesto, pero que también abre una pregunta inevitable: ¿son estas las prioridades que más apremian a los ciudadanos?

Porque mientras se debate si Firulais podrá acompañar a su dueño de compras, hay asuntos de seguridad, servicios públicos, movilidad y economía familiar que siguen exigiendo atención. Y no se trata de descalificar de antemano una propuesta, sino de cuestionar las prioridades y los resultados de quienes tienen la responsabilidad de legislar.

Por otro lado, Max Ramírez enfrenta un señalamiento público por el presunto uso de partes de una iniciativa ciudadana sin reconocer a su autor. Si el trabajo legislativo consiste en construir soluciones para la gente, lo mínimo que se espera es respeto al trabajo de quienes también aportan ideas. La autoría y el reconocimiento no deberían convertirse en asuntos secundarios dentro del Poder Legislativo.

Y en el terreno de las aspiraciones políticas, Alma Hilda Medina ya aparece en las mediciones rumbo a la alcaldía capitalina de 2027, incluso comienzan las llamadas telefónicas en apoyo de la aun diputada, para ocupar un nuevo espacio político. Buscar otro cargo es legítimo; lo que no debería perderse de vista es que todavía hay responsabilidades que cumplir en el presente.

Si las aspiraciones electorales comienzan a ocupar más espacio que las obligaciones del cargo, la pregunta ciudadana es inevitable: ¿qué pesa más, la siguiente candidatura o el mandato que ya se recibió?

En una democracia, aspirar a otro puesto no es el problema. El problema aparece cuando la ciudadanía comienza a preguntarse si sus representantes están trabajando para resolver sus necesidades o si el cargo actual se ha convertido en una plataforma para buscar el siguiente.

Porque los diputados no fueron elegidos para administrar su propia promoción política, coleccionar fotografías ni competir por cuál iniciativa genera más conversación. Fueron elegidos para legislar, fiscalizar, representar a sus distritos y producir resultados que puedan medirse en la vida cotidiana de la gente.

Quizá convendría recordarles que una iniciativa presentada no equivale a un problema resuelto, una fotografía no sustituye la gestión y una encuesta no constituye un informe de resultados.

Al final, la ciudadanía no necesita diputados que le expliquen por qué merecen otro puesto. Necesita representantes que demuestren, con hechos, por qué merecieron el primero.

Publicar un comentario

0 Comentarios