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En la Opinión de Mario Mora Legaspi 🖊️


Los periodistas de ayer (CXV)

Seguimos con la vida profesional y un poco personal y familiar del periodista Juan José Gaytán Macías (Mac Gay, para lo cual contamos con la valiosa colaboración de una de sus hijas, la abogada Martha Evelia Gaytán, a quien agradecemos públicamente su apoyo y generosidad.

En el capítulo anterior terminamos diciendo que, al regresar a Aguascalientes, procedente de Lerdo, Durango, trabajó apenas unos cuantos meses en Ferrocarriles Nacionales de México, concretamente en los talleres locales, pero solamente unos meses.

Su segundo empleo fue en el recién inaugurado periódico EL SOL DEL CENTRO, a menos de mes y medio de su apertura.

Así comenzó su carrera como periodista que llegó a ser tan destacada y reconocida, que hasta hoy se le recuerda como uno de los periodistas más importantes que ha dado Aguascalientes.

Aquí Martha Evelia hace una pausa para subrayar que, sin duda alguna, tuvo una gran influencia en Juan José Gaytán Macías como en miles de adolescentes egresados, esa política educativa visionaria del general Lázaro Cárdenas del Río, al crear en 1937 las secundarias internados para hijos de trabajadores, establecidas en 8 entidades del país, entre las que se documentan la de Ciudad de México en Coyoacán; ciudad Lerdo en Durango; Zamora, Michoacán; Orizaba, Veracruz; Mérida, Yucatán; Culiacán, Sinaloa; Tepic, Nayarit, y Tlatlautipec, Puebla, mismos que vinieron a satisfacer la necesidad de escuelas secundarias cuando en ese entonces cursarla era privilegio exclusivo de muy pocos.

El cupo era de hasta 1,400 niños por internado, con un reglamento interno, conteniendo reglas estrictas de puntualidad, respeto, convivencia, disciplina tipo militar para fomentar el orden y la organización, con hábitos de estudio, alto sentido de responsabilidad, higiene y servicio a la comunidad.

Destacaba con grandes letras en el comedor comunitario un mensaje que decía “el que no trabaja, no come”. Que por sí solo ya nos remite a la realidad que se imponía. Desde el toque de llamada a las 6:20 de la mañana, pase de lista y aseo personal, entre seis y media y las siete horas. Ejercicio físico y formación de 7:00 a 7:30 horas, desayuno y así todo programado hasta el anochecer.

En esas secundarias e internados federales para hijos de trabajadores, la férrea disciplina obligaba a mantener limpios por ellos mismos sus uniformes, dormitorios, jardines, baños y otras áreas comunes; amén de participar en trabajos comunitarios, cívicos, académicos y el aprendizaje de un oficio en talleres de carpintería, agricultura mecánica y otros.

Esos planteles educativos fueron un semillero de grandes figuras que tiempo después destacarían como maestros, médicos, militares, técnicos, ingenieros, periodistas, entre otros que contribuyeron al desarrollo del país y fue modelo de movilidad social de nuestro México.

Las secundarias e internados federales para hijos de trabajadores estuvieron vigentes hasta 1944.

Juan José Gaytán Macías formó parte de la plantilla de trabajadores de EL SOL DEL CENTRO desde los 19 años de edad y fue ahí su Escuela de Periodismo donde se forjó como el gran periodista que llegó a ser.

En el año de 1945 el incipiente diario EL SOL DEL CENTRO estaba dirigido por su primer director fundador Lic. Ignacio Lomelí Jáuregui, quien dispuso que nuestro personaje conociera y apoyara como todos los trabajadores el proceso que implicaba la formación del periódico,

Y aprendió pronto a manejar el linotipo, que era la imprenta manual en boga, inventado por el alemán Ottmar Mergenthaler en 1884, que usaba el tipo de letras, números y dibujos de metal, acomodados manualmente en cajas espaciadas para poder formar con esos pedazos de metal frases, palabras, dibujos o números. Una vez armado el formato de éstas, los metales se colocaban en un armazón para fijarlo, paso siguiente se lubricaba con tinta y se movían los rodillos que volvían a pasar por una plancha con tinta para marcar en el papel los escritos, mientras rodaba una gran rueda de metal con tracción de pedal.

Y seguían dando vuelta los rodillos entintando las letras mientras el operador metía nuevo papel y sacaba cada vez el papel impreso. Así se hacía el periódico que cada día leía buena parte de la población de Aguascalientes y sus alrededores.

Hay más sobre la trayectoria periodística de Juan José Gaytán Macías y sus inicios en este Diario.

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