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En la Opinión de Mario Mora Legaspi 🖊️


Los periodistas de ayer (CXVII)

Cada vez se torna más interesante conocer la vida profesional y hasta personal de Juan José Gaytán Macías, mejor conocido como Mac Gay, gran reportero de la sección policiaca quien marcó toda una época en EL SOL DEL CENTRO.

Nos cuenta su hija la abogada Martha Evelia Gaytán, que su señor padre era un lector incansable, acudía en busca de información para alimentar sus trabajos periodísticos y de investigación a bibliotecas, hemerotecas, planotecas, archivos históricos y museos.

Conocía el arte de la fotografía y trabajo de revelado de rollos fotográficos.

Eran sus instrumentos de trabajo la cámara fotográfica, su pluma, su libreta de notas y su grabadora le acompañaban durante su labor reporteril.

Gaytán Macías trabajó en este Diario durante 16 años y le era fácil mantener la atención de los asiduos lectores del periódico, quienes seguían con interés la información que llevaba su seudónimo Mac Gay.

En la década de los 50s., del siglo pasado, en Aguascalientes, entonces ciudad pequeña de 60 mil habitantes era estricto y obligatorio el cumplimiento de reglas morales y religiosas, así como invariable la práctica de las mismas costumbres y tradiciones aprendidas a través del tiempo.

La sociedad de esa época velaba, cuchicheaba, vigilaba y rumoraba sobre la vida privada de los demás. Cualquier acto cometido que transgrediera las normas sociales impuestas, el autor era señalado, rechazado y castigado, no pocas veces con actos de violencia por su propia familia, esto además de recibir el rechazo y crueldad de los demás.

Un ejemplo de esto afectó a una alumna de la Escuela Normal del Estado, cuando alguien difundió sobre ella el rumor que estuvo embarazada antes de contraer nupcias y aunque ya tenía la tesis profesional terminada, fue expulsada de ese plantel educativo e impedida para titularse como maestra algún día.

En una sociedad cerrada y mojigata, como aquella que prevalecía en aquella lejana época, Mac Gay como reportero de la página policiaca de EL SOL DEL CENTRO, frecuentemente los hechos delictivos eran escasos o nulos, por lo que había que demostrar el ingenio y la capacidad para crear de la nada alguna temática que fuera de interés para sus lectores. Y en eso, la genialidad de Juan José Gaytán Macías, Mac Gay, fue demostrada ampliamente.

Nuestro personaje contrajo matrimonio en 1952 con Evelia Escobedo Portales a la edad de 28 años.

Después de un noviazgo que duró cinco años, Evelia Escobedo sería la mujer que le acompañaría toda su vida. Y de esa unión nacieron ocho hijos de nombres: Rosa Alicia, Martha Evelia, Juan José, Ma. Del Carmen, Alma Angélica, Gonzalo, Ernesto y Gladys Nallely, todos de apellidos Gaytán Escobedo.

Alguna vez a propósito de haber sobrevivido en 1965 el avionazo del vuelo inaugural de la ruta México-Aguascalientes de la aerolínea Aerovías Rojas que más adelante abordaremos, Juan José Gaytán Macías fue entrevistado en cadena nacional por Jacobo Zabludovsky y al cuestionarlo Jacobo qué pensaba de haber sobrevivido a ese accidente aéreo, Mac Gay le contestó sin pensarlo dos veces “creo que Dios me permitió seguir viviendo, porque tengo muchos hijos que necesitan de mí”.

Estas sencillas palabras describen el profundo amor que le unía con su familia. Y por lo cual entregó todo su ser y sus afanes.

Gaytán Macías era ampliamente conocido y respetado en Aguascalientes por su labor periodística, lo que le permitió también disfrutar con su familia de tiempo de esparcimiento en el Centro Deportivo Ferrocarrilero, en donde se inició y practicó la arquería que hoy es un deporte olímpico y que consiste en lanzar flechas con un arco hacia un blanco, tratando de acertar lo más cerca posible del centro, lo cual deriva en la más alta puntuación.

La arquería desarrolla en el individuo habilidades como precisión, concentración, coordinación, control de respiración, fortaleza física y mental. No tardó Mac Gay en destacar en este deporte, ganando siempre uno de los tres primeros lugares en torneos regionales y nacionales, de lo cual dan fe los trofeos con los que regresaba feliz a casa y que coleccionaba con gran orgullo.

Como podemos observar, Mac Gay no solamente era un excelente reportero, también un buen deportista. Continuamos la semana siguiente.



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