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En la Opinión de Mario Mora Legaspi 🖊️


Los periodistas de ayer (CXIV) 

Lo prometido es deuda. Hoy comenzamos a conocer los pormenores y detalles de la vida del periodista Juan José Gaytán Macías, porque un servidor sabía muy poco de sus orígenes, de su vida y de su trayectoria como reportero. 

Agradecemos la colaboración de una de sus hijas, la abogada Martha Evelia Gaytán, quien siempre se ha distinguido por su generosidad y por su buena amistad. 

Nuestro personaje, conocido como Mc Gay, pues incluso así firmaba varios de sus trabajos periodísticos, nació el 5 de octubre de 1924-hace -102 años- en la calle Rivera 139, hoy Antonio Arias Bernal. Sus padres fueron Ernesto Gaytán Padilla y Ma. Del Carmen Macías Ponce. 

Su padre fue trabajador ferrocarrilero y su madre fue una mujer hogareña, discreta, hermosa, con una voz agradable que se distinguía en el coro del Templo de San Marcos al que pertenecía. 

Juan José Gaytán Macías estudió en la escuela primaria “José Reyes Martínez”, situada al lado sur del Templo de San Marcos y posteriormente de 1930 a 1936 pasó a estudiar al Colegio Portugal, nombre que honra al primer obispo de la Diócesis de Aguascalientes, llamado José María Gómez Portugal y Serrato, institución ubicada por la calle Manuel M. Ponce número 120 frente al jardín de San Marcos. 

Aún sus hijos conservan una foto de Juan José Gaytán Macías, donde aparece con el uniforme de ese plantel educativo, con su gorra militar con visera y escudo del colegio, gorra similar a los cadetes de aquella época. 

Fue quizás en las aulas del Colegio Portugal donde se despertó la gran agudeza mental que lo distinguiría hasta su muerte, amén del gran amor al trabajo, gran sentido de responsabilidad, amor a su familia y a su patria. 

La casa que le viera nacer en la calle Rivera fue una de las primeras en el barrio de San Marcos, tenía dos siglos de haber sido edificada, según aseveró el propio Gaytán Macías después de revisar en la Ciudad de México, varios planos antiguos de la ciudad de Aguascalientes. Era una vieja casona con puertas de madera muy antiguas y con una aldaba y llave grande que la cerraba o la abría, según el caso. 

Construida con adobe y techos altos sostenidos con vigas…el piso con ladrillos rojos que a fuerza de limpiarse adquirieron un tono más rojo. 

Al interior de la casa había muchos macetones donde habían crecido piñones enormes, hojas elegantes, belenes de colores y al fondo del patio una cocina antigua y al lado derecho dos viejas parras que año con año daban racimos de uvas gigantes, nos cuenta la abogada Martha Evelia Gaytán. 

La infancia de Gaytán Macías fue llena de paz, armonía, dedicado a estudiar y a jugar con hermanos y amigos, en las huertas aleñadas. En casa se preparaba en cazos de cobre ricos ates y mermaladas de la fruta de temporada de la huerta de uno de sus tíos paternos. 

Él fue el mayor de cinco hermanos, Isabel, Dolores, Cipriano y Francisco. Ser hijo primogénito fue un privilegio, fue un niño muy amado, respetado y el orgullo de sus padres. 

En el año de 1936 el entonces presidente Lázaro Cárdenas del Río fundó las escuelas secundarias de trabajadores obreros y campesinos, eran escuelas e internados federales mixtos. 

A dichos planteles acudían educandos provenientes de todas partes del país, donde recibían educación, alimentos, vestido, hospedaje y apoyo económico para sus estudios. 

Juan José Gaytán Macías fue uno de los chicos favorecidos con una beca y se trasladó a estudiar a la secundaria e internado ubicado en Ciudad Lerdo, en el estado de Durango, muy cerca de Torreón y Gómez Palacio. 

Cabe mencionar que otro alumno e interno de esa institución fue el finado periodista Mario Mora Barba, mi padre, quien también fue hijo de un trabajador ferrocarrilero, mi abuelo Juventino Mora. 

Aquella etapa de su vida, lejos de su familia y de su terruño natal, sin duda alguna lo marcó para siempre, forjando su carácter, su inclinación a la lectura, a la investigación y sobre todas las cosas su pasión por escribir. 

Después de estar en la secundaria e internado de Lerdo, Durango, Juan José Gaytán Macías regresó a Aguascalientes y su padre que era empleado de Ferrocarriles Nacionales de México, lo llevó a buscar trabajo a esa empresa. Y aunque fue admitido, solamente trabajó unos meses y renunció a ese empleo. 

Trabajar en el ferrocarril no era su vocación ni su ilusión. 

Continuamos la semana venidera.

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