Los periodistas de ayer (XCVIII)
Llegamos a la parte final del reconocimiento que el periodista Javier García Zapata hace del finado colega y amigo Heriberto Bonilla Barrón, quien fuera jefe de redacción y luego subdirector del diario Hidrocálido por espacio de varios lustros.
Javier recuerda que “cuando Heriberto se fue con Agustín Morales Padilla para fundar Hidrocálido y quedó vacante la jefatura de redacción de EL SOL DEL CENTRO, quienes nos turnábamos o desempeñábamos al alimón fuimos Jesús Ramírez Loera y yo, el director José Ángel Martínez Limón dijo que nos echáramos un volado para ver quién se quedaba, o eligiéramos entre publicidad y redacción. Yo elegí la jefatura de redacción y el ‘Fish’ se fue a publicidad”, detalla García Zapata.
Y señala que siempre recuerda con sentida emoción a Heriberto por el respaldo y la amistad que le brindó a lo largo de varios años.
Javier señala que lo suyo sigue siendo la crónica donde le dieron el Premio Estatal en el año de 1992, “creo que fue el último en esa época y eso fue lo que más me gustaba hacer, y de entrevistas relevantes tuve algunas interesantes, por ejemplo, con Oscar Chávez, con Real de 14 y una que me gustó mucho fue una que le hice al sacerdote Flaviano Amatuli, quien en ese entonces habló en tono profético sobre los tiempos que ahora estamos viviendo, como los niños iban a ser desarrollados y él hablaba de una tercera ola de modernidad.
“De crónicas resalta la visita del Papa Juan Pablo II a Guadalajara, la primera visita a México, eso lo escribí en 1979 fue como primera crónica, de ahí me gustó mucho el género”.
Otra etapa de su vida profesional es que incursionó en la administración pública, pues además de que fue jefe de prensa de Gumersindo Magaña, quien fuera candidato del desaparecido Partido Demócrata Mexicano (PDM), el del ‘gallito colorado’, y “ahí hay una anécdota que cuando fuimos a Morelia, Michoacán, coincidimos con la comitiva de Heberto Castillo al hospedarnos en el mismo hotel. Heberto era también candidato a la Presidencia de la República por la izquierda, mientras que Gumersindo representaba a la extrema derecha”.
Una noche antes llegaron unos borrachines “y en ese lugar estábamos cenando Baltazar Magaña, su hermano, Saúl Landeros y un servidor”, detalla Javier.
Las personas ebrias se acercaron a la mesa muy campechanos y ya platicando, yo me llamó fulano o zutano, y cuando dio su nombre Gumersindo se empezaron a burlar y se botanearon de su nombre, pero al día siguiente cuando se enteraron que el abanderado del PDM a la Presidencia de la República, ofrecieron mil disculpas, subraya García Zapata.
Al día siguiente era el cumpleaños de Heberto Castillo y del propio Gumersindo Magaña, ocasión que aprovechó el primero para felicitar al segundo por su campaña y por su amplio recorrido por todo el territorio nacional, esto fue mucho antes que López Obrador presumiera que había destinado 18 años a recorrer el país. Nosotros antes recorrimos toda la República en una camioneta Rambler, recorrimos pueblo por pueblo, eso hace casi 40 años, mucho antes que el ‘payaso’ de López Obrador dijera que descubrió el hilo negro”, añade Javier.
Muchos años después, una comida que Otto Granados Roldán ofreció durante su campaña a la gubernatura y bromeamos que habíamos ido él como jefe de prensa de Carlos Salinas y yo como parte del equipo de campaña de Gumersindo Magaña, y yo le decía a Otto en tono coloquial, si Magaña hubiera ganado, yo le hubiera dado trabajo a él”, comenta García Zapata.
Recuerda también que como jefe de redacción tuvo muchas anécdotas, por ejemplo, “una vez tuve una diferencia con el reportero Rodolfo Nieves Hermosillo porque en su calidad de reportero policiaco escribió algo así como que había habido una balacera en un cine y alguien sintió calientito abajo y dijo ‘ay, yo pensé que solamente las mujeres menstruaban’ y me pareció de mal gusto y creo que lo descansé un par de días, se enojó y me mentó la madre, se la regresé, y en otra ocasión le corregí algún texto a Jaime Arteaga Novoa y me dice desde la puerta de la redacción para que escucharan todos los presentes ‘yo si fui a la Universidad y tú quién eres para corregirme’.
Y le respondí: “Pues yo no veo Universidad, pero soy el jefe de redacción, te guste o no te guste”.
Ahora ya visto a la distancia son simpáticas, pero en ese tiempo eran relevantes, finaliza García Zapata, quien sigue escribiendo textos para varios portales de noticias, además de ejercer la profesión de psicólogo.

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