Muy buenos días mi querida familia.
Estamos entrando a la tercera semana de Cuaresma.
El mensaje central de la Cuaresma es el llamado a la conversión. De ahí, que San Pablo en la segunda lectura de este domingo (1 corintios), nos exhorta a no repetir las conductas negativas de sus mayores.
San Pablo hace referencia a las experiencias de gracia y de pecado vividas por el pueblo de Israel. Este llamado a tener presente la memoria es de una gran sabiduría. Si los pueblos aprendieran de las experiencias históricas, no volvería a repetirse el horror de las guerras y de las exclusiones, incluso de la guerra sucia en la política o en la iglesia.
Si los individuos aprendiéramos de los errores propios y ajenos, nos ahorraríamos muchos sufrimientos. Así pues, el llamado a la conversión que hace san Pablo se fundamenta, pues, en la memoria.
El texto que nos propone el evangelista Lucas consta de dos partes: un diálogo que sostiene Jesús y una parábola, la de la higuera estéril. Dos momentos y un único tema, que es el llamado urgente a la conversión.
En esta parábola de la higuera, Jesús ilustra un tema enormemente complejo como es el sentido de la vida; dar frutos equivale a sentirnos realizados como seres humanos mediante el servicio a los hermanos; por el contario, una vida estéril es la que arrastran los egoístas que solo piensan en su provecho individual.
Que este tiempo de Cuaresma sea una oportunidad para encontrarnos con nosotros mismo, hacer un balance de nuestros avances y retrocesos. Siguiendo la imagen de la parábola, aflojemos la tierra y abonemos nuestra vida interior.
Buona domenica dell Signore. Non dimenticare Dio é con noi.

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