Muy buenos días mi querida familia.
En la liturgia de hoy hay dos temas que aparecen con gran fuerza: La Palabra de Dios y la comunidad de fe. Podemos articular estos dos temas en la siguiente expresión: la comunidad de fe se alimenta de la Palabra de Dios.
La primera lectura que nos describe Nehemías, escrito III siglos antes de Cristo, es conmovedora. Después del exilio, los judíos regresaron a la Tierra Prometida y allí restablecieron el culto, restauraron el Templo y levantaron las murallas de Jerusalén.
La comunidad que ha vuelto a casa inicia un nuevo capítulo de su historia, y lo hace motivada por la Palabra de Dios que es leída y explicada. En la Palabra encuentran la fuerza para iniciar las tareas de la restauración y para reorganizarse como comunidad religiosa y política. La comunidad se nutre de la Palabra de Dios y en ella encuentra la inspiración para avanzar hacia el futuro.
En su Primera Carta a los Corintios, el apóstol Pablo explica, de manera muy pedagógica, la estructura y funcionamiento de la comunidad de los fieles, mediante la figura del cuerpo: “Así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de Él”. A través de esta acertada imagen del cuerpo, comprendemos la unidad de la Iglesia, su comunión con Cristo, y la diversidad de carismas y vocaciones que el Espíritu suscita en medio de ella.
En el evangelio de Lucas, el cual será el evangelista de este ciclo litúrgico C, después de leer el texto de Isaías, Jesús se dirige a sus vecinos y les dice: “Hoy mismo se ha cumplido esta pasaje de la Escritura que acaban de oír”. Jesús lee los textos antiguos y los interpreta a la luz del presente.
Los invito a que vayamos a
Misa, escuchemos la palabra de Dios y encontremos en ella un motivo de esperanza para seguir caminando en nuestra vida, a ejemplo de tantos peregrinos que estos días caminan al santuario de Nuestra Señora de San Juan.
Buona domenica dell Signore. Dio con noi.

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