SEXENIO INDUSTRIAL
*Angustia el temor de que se rompa la continuidad
*Urnas parecen decir: crecimiento no es desarrollo
Juan Manuel
Rodríguez (4 ene 16)
Inicia el sexto y último año de un régimen
excepcional que en un lapso tan corto pudo llevar al estado de Aguascalientes
en materia de crecimiento económico a los primeros lugares a nivel nacional,
pero en el ambiente político ese régimen priista llegó con posiciones perdidas
en el Poder Legislativo federal y, ya en funciones perdió la mayoría de los
municipios, 8 de {os 11 existentes incluido el de la capital, de los que se
jactaba que eran 100 por ciento territorio priista y en la más reciente
elección, perdió las tres diputaciones federales a la próxima Legislatura
federal.
Hay plena y total seguridad de que el sexto año terminará
a tambor batiente en expansión económica, al estar operando a todo vapor la
sociedad japonesa-francesa-alemana COMPAS (Cooperation Manufacturing Plant
Aguascalientes) que incluye la pionera planta japonesa de Nissan y en su primera etapa el
segundo complejo automotriz japonés de esa trasnacional y ahora junto con la
francesa Renault en sociedad con la alemana Mercedes Benz Daimler erigen el
tercer complejo para producir autos de lujo, como el Infiniti y los Media Babies, lo que consolidará una
producción total anual de 850 mil unidades en el país, en gran porcentaje
dedicadas a la exportación.
Más de un centenar
de proveedoras ya están instaladas lo que ha generado una inmigración de más de
mil 300 japoneses que, junto con los nikkei
(descendientes de los japoneses) constituyen una comunidad que ha reforzado las
relaciones México-japonesa, que dispone aquí de una docena de restaurantes,
escuelas y una clínica con doctores que hablan japonés, así como su centro
comercial , Boreal, ubicado entre las dos primeras plantas Nissan.
Se hacen incipientes esfuerzos para la proyección de
otros sectores como el aeronáutico, tecnología de la Información, el
agroindustrial y otros más, una expansión que hará insuficientes los actuales
parques industriales, ya existentes , como el de San Francisco de los Romo, ahora
ampliados y los nuevos como el PILA (Parque Industrial Logístico Automotriz).
Ags:
facilidad a IP para invertir en parques;
un millón de
m2 demandó el Bajío en 2015
El boom tiene
sus consecuencias y las nuevas industrias, sobre todo las cadenas de
proveedoras, demandan infraestructura cuyo crecimiento no va al mismo ritmo que
la expansión fabril. Samuel Ramos,
vicepresidente de una consultora (CBRE Richard E]llis) declaró que al tercer
trimestre del 2015 en el Bajío (Aguascalientes, Guanajuato, San Luis Potosí y
Querétaro), demandaron 773 mil metros cuadrados y esperaban terminar el año con
una demanda de un millón de metros y, con crecimiento de 6 por ciento, este año
la demanda será mayor, lo que está generando especulación con las tierras.
Guanajuato, con espacios construidos por 2.4 millones de
metros cuadrados, tiene una disponibilidad de 123 mil metros y junto con
Querétaro ambas rebasan el medio millón.
El caso de
Aguascalientes es elogiado por Ramos quien afirma que el gobierno estatal ha
dado facilidades a la Iniciativa Privada para que invierta en nuevos parques
industriales y ya hay una buena respuesta. “El estado tiene un inventario
de 728 mil 703 metros cuadrados, pero su
disponibilidad es de apenas 17 mil metros cuadrados; esto se debe a las naves
especulativas de FINSA de Garza Ponce en San Francisco 4 y de Vesta en el Douki
Seisan Park (DSP)”, (revista México
Industry, No. 26, Dic 2015).
El “Síndrome
de Querétaro” atemoriza
Ante posible
derrota en las elecciones
El “síndrome de Querétaro” es el que ensombrece las
perspectivas de la actual administración priista, para designar un sucesor que
pueda garantizar una continuidad, sobre todo con la política económica de
expansión aparentemente irreversible, pero dudosa si arriba un régimen de color
opositor; ante los recientes fracasos electorales tricolores de los últimos
años, de continuar esa persistente racha, que podría considerarse factible,
estaría en juego el expansionismo económico hidrocálido.
Querétaro ha sobresalido en crecimiento económico
paralelo al de Aguascalientes, pero en las elecciones de 2015, causó conmoción
el colapso sufrido al registrar el “invencible” una derrota que llevó a la
gubernatura a un candidato opositor. ¿Cómo era posible que una entidad boyante
con un gobernador priista exitoso haya perdido la elección?
Ese síndrome pesa sobre Aguascalientes.
El analista Macario Schettino comparaba el caso de
Campeche (donde ganó el PRI), estado en plena recesión por la crisis petrolera,
y donde los ingresos envidiables del obrero le permiten sostener holgadamente a
la familia, en cambio Querétaro perdió donde los ingresos son insuficientes y
las condiciones laborables precarias.
Aguascalientes ha logrado un gran desarrollo e incluso
los ingresos promedio en la industria manufacturera son aceptables
(oficialmente señalan que promedian 13 mil pesos mensuales), sin embargo, fuera
de ese sector maquilador, de los 523 mil ocupados más del 43 por ciento
permanecen en la informalidad, cerca de 120 mil en empresas familiares en sus
hogares donde laboran hasta la esposa y los hijos, cifra que se eleva a 218 mil
si se cuenta con los otros sectores informales que aunque trabajan en empresas
formales no tienen seguro social ni
prestaciones, más los del sector rural de sobrevivencia y los de la
servidumbre en los hogares, entre otros.
En las recientes elecciones, pareciera que los
sufragantes consideraron que el desarrollo económico puede ser un hecho, pero no
se ha generalizado en un desarrollo social que beneficie más equilibradamente a
todos los sectores de la sociedad, porque crecimiento no es lo mismo que
desarrollo.
Este año, en las urnas se tomará la decisión del futuro
de Aguascalientes.

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