Inclusive retarda la maduración
de frutas como la guayaba
A
nivel mundial los productos naturales tienen pérdidas del 20% al 30% de postcosecha
debido a diferentes situaciones, por tal motivo es indispensable recurrir a
conservadores que detengan este problema; y en el Centro de Ciencias Agropecuarias
de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, un grupo de investigadores bajo
la dirección de la catedrática Laura Eugenia Pérez Cabrera, realizaron un
estudio científico para obtener un conservador natural que protege del deterioro a los frutos
frescos y les brinda mayor vida "de anaquel".
Pérez
Cabrera explicó que el quitosano es un material que se usa como conservador,
pero es costoso adquirirlo, por ello la investigadora usó exoesqueletos de
langosta de río que se produce en el estado en granjas del INAGUA como materia alternativa
o emergente.
La
catedrática explicó que los exoesqueletos donados por INAGUA fueron secados por
deshidratación, se realizaron varias moliendas además de un tamizado para
homogeneizar los polvos y se aplicó un proceso termo alcalino para substraer
proteínas, minerales y obtener quitina, posteriormente con otras técnicas se
logró obtener el quitosano que es el componente base del recubrimiento
comestible.
Aunque
este quitosano logrado por la investigadora de la UAA no tiene el mismo grado
de pureza que el que se vende para la industria alimentaria, farmacéutica,
cosmetológica, médica, biotecnología, pintura entre otras, el uso para su
aplicación en matrices alimentaria es muy noble y menos costosa.
Pérez
Cabrera comentó que este recubrimiento comestible se aplicó en fresas, guayabas
y chile que fueron proporcionados por productores de Irapuato, Michoacán y la Posta
Zootécnica de la UAA, con resultados muy positivos.
Asimismo
resaltó que se pudo conservar una vida de hasta 20 días en refrigeración en
fresas y chiles, mientras que en la guayaba se logró una maduración más lenta,
lo cual es de gran ayuda para los productores, en especial para aquellos que
exportan mercancía.

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