Alfredo Chávez, Sacerdote de Controversia
Se Pronuncia, Empero, por el Voto de Castidad de los Padre
“Mi novia era la del catecismo”
“Los ferrocarrileros eran muy mulas;
no era gente humilde...”
“Tuve 3 Aviones; 10 pesos la vuelta”
“Sacerdote, Artista, Médico... de todo”
Por Matías Lozano Díaz de León
(El 8 de julio se cumplió un año del fallecimiento del Padre Alfredo Chávez
Villanueva, tenía 81 años de edad y 53 de ordenado cuando lo entrevisté, en
septiembre de 1997 para el quincenario “Reporte Político Policiaco”, que se
editó de 1997 a 2005).
RPP. ¿Cómo les va, dentro de la religión católica, a los
sacerdotes liberales?
-”Todo depende del Obispo. Tuvimos un obispo aquí, usted se
dará cuenta, un tal Quezada, que hizo garrrrras al Clero. Yo estaba entonces
precisamente haciendo (el templo de la Virgen de) El Refugio, en la colonia de
El Trabajo, y tuvimos choque. Aquel señor,
muy macho, me corrió; que me largara a mi tierra, pero yo le dije, mire,
señor, yo nací hombre en la ciudad de Morelia, allá estoy registrado como tal.
Aquí nací como sacerdote, por lo tanto no tiene usted ningún derecho para
querer quitarme de aquí, porque no se lo debo a usted, se lo debo al señor
Obispo don Jesús López y González -que vá a ser un Santo- predice el padre
Chávez-, y aquí estoy”, dice y al terminar la frase sus ojos tienen el brillo
de la humedad, de la emoción que le causa recordar a quien fue Obispo de
Aguascalientes y acerca del cual hay un proceso de canonización muy avanzado,
porque se le atribuyen tantas gracias, que se le considera digno de la beatificación".
RPP.- ¿Cuál fue el problema con el Obispo Quezada Limón?
¿Qué paso con él, en aquel tiempo?
-”El problema que tenía es que no tenía cabeza”.
RPP. ¿Muy conservador?
-”Sí, y eso que
estuvo en Roma. El Rector del seminario de aquel entonces, tan pronto como supo
que venía a dar aquí Quezada, mejor se fue a México. Ya murió, pero se fue a
México. José Esparza se llamaba, un hombre listísimo, listísimo, pero mejor se
fue a México.
Se conocieron en Roma”.
El Padre Chávez fundó el Seguro
De Vejez para los ministros religiosos
Hombre muy activo, emprendedor sin duda el Padre Alfredo
Chávez, pero reconoce como su principal obra, la creación de una especie de
pensión, un Seguro de Vejez para los sacerdotes y que por lo mismo, se ven
imposibilitados para seguir ejerciendo su ministerio, única fuente de ingresos
para la mayoría de ellos, y el padre Chávez se enorgullece de ese logro,porque
en verdad que es una obra grandiosa.
RPP. ¿Cómo nació la idea del seguro para los sacerdotes?
-”Desde que estábamos en el seminario en Estados Unidos
pensábamos ya en eso, en ayudar a los padres viejitos. Si estamos jóvenes, nos
traen aquí -y hace cuna con sus manos- y si está uno viejito...” y hace un
gesto de indiferencia, de abandono, para hacer más gráfica la referencia a la
suerte de los sacerdotes que llegan al término de su vida productiva.
“Entonces pensamos en un Círculo Cultural y de Asistencia
Social, el CCYAS, y yo me lancé con
ellos a trabajar. Estuvimos en Alemania varias veces, con “Adveniat”, una institución que nos empezó a ayudar.
Estuvimos también en París y en El Vaticano. Cuando la designación del Papa
Juan Pablo Primero, yo estaba en Roma, con varios Obispos mexicanos, pero aquel
señor nomás duró 33 días, y luego nombraron a Juan Pablo II”.
Pregunta el padre de dónde soy, y al mencionar Loreto,
Zacatecas, se acuerda que allá está el padre José de Loera quien hizo el templo
de aquel lugar, y que es originario de Malpaso, en el municipio Calvillo, y es
uno de los beneficiarios del CCYAS, que cada tres meses reciben una cantidad
significativa, no simbólica, que a fe nuestra que de mucho ha de servirles a
quienes lo reciben.
RPP. En concreto, todo sacerdote mayor de setenta años
recibe ayuda del CCYAS.
-”Efectivamente: así es”.
RPP. “Cuanto hace que se instituyó este beneficio?
-”Uh, señor; de esto hace como unos 28 años”.
RPP.- Dentro del “Círculo Cultural y de Asistencia Social,
Asociación Civil”, ¿tiene usted algún cargo?
-”Orita ninguno, mas que el de representar a Aguascalientes,
pero ni me quiero meter en mas; quieren, pero no. Duré tres años en México,
allá, en la colonia Roma; en la calle Puebla 79 hay un edificio grandísimo que
yo mismo compré, pero es de ellos, no mío, y ahora lo van a hacer hospital,
exclusivamente para sacerdotes, de toda la República”.
Explica el Padre Chávez que la asistencia médica se da por
medio de doctores contratados por el CCYAS, y si los pacientes requieren
hospitalización, se les recibe en el Centro Hospitalario de Aguascalientes.
Como representante en Aguascalientes, el Padre Chávez
entrega los cheques correspondientes, que son un número muy importarte, sólo
cobrables por el interesado, pero se los lleva personalmente y además debe
comprobar el fiel cumplimiento de su tarea, y de todo ello lleva una
contabilidad, aparte de cumplir con sus tareas propias como Cura de la
Parroquia de Santa María Reina, que comprende los fraccionamientos Colinas del
Río, Las Brisas y otras aledañas; las de Pocitos, San Ignacio, Los Arquitos,
Hacienda Nueva y varios asentamientos semi rurales. no hace mucho pertenecía a
la parroquia de Santa María Reina una comunidad llamada “de la Virgen del
Perpetuo Socorro”, enclavada en el fraccionamiento San Marcos, “pero un padre
que tenía yo aquí medio mula, -y se excusa por la palabra- acabó con ello, y
ahora esa comunidad pertenece a la parroquia de “Cristo Redentor”, a cargo del Cura Eliseo Campos Andrade.
La Parroquia de Santa María Reina cuenta con siete templos,
para cuya atención apoya al padre Chávez otro sacerdote, Luis Martín Castañeda,
quien por su don de gente ha logrado ganarse la voluntad de los feligreses.
RPP. ¿De dónde proviene el dinero necesario para la pensión
de los sacerdotes ancianos?
-”De lo que cada uno aportamos, y de lo que la gente nos
da;las oblaciones, lo que se junta en la charola (cepillo), pero es importante
que la gente sepa que son gorrones, quieren que los padrecitos les hagan todo
gratis y eso no está bien”.
El Padre Chávez recuerda que el terreno original para edificar
el templo de Santa María Reina estaba ubicado en lo que ahora es el segundo
anillo poniente, pero negoció con los fraccionadores, con los señores Barba y
logró permutarlo.
“Me costó darles tres mil pesos, pero aquí estoy”, dice con
orgullo.
El Padre Nieves se asomó al Cielo en
el avión del Padre Alfredo Chávez
“Hay muchos mecánicos que yo he enseñado, porque aunque sea
sacerdote, ¿por qué no voy a enseñar a mi hermano a ganarse el pan
honradamente? Además, a todo le hago, menos a joto, aunque después del
accidente batallo mucho para hacer algunas cosas pero, bueno, aquí estoy.”Hay
muchos mecánicos que aprendieron conmigo, muchos músicos, muchos que saben
componer radios, televisores, etcétera.
RPP. Yo sé que usted tenía aviones y que por una cuota
paseaba a quienes quisieran subirse a sus aparatos.
“Sí señor, tres aviones tuve y volaba aquí todo esto”, y con
su índice simula un círculo en el espacio.
“Un padre Nieves que estaba en Rincón de Romos, que le hacía
mucho al cuento, fue compañero mío, y un día lo vi en el campo de aviación y lo
invité a que subiera. Vente, le dije, y ahí va, y se metió al avión; eran
aviones chicos. Arranqué y me subí a romper nubes, muy alto, y al principio el
padrecito andaba muy contento, pero de rato, se c... me dejó el avión todo
sucio. Yo sabía que no pasaba nada, mis aviones siempre estaban en muy buenas
condiciones mecánicas, pero a él le dió miedo.
“En aquellos años el aeropuerto estaba donde ahora está el
Seminario, en el fraccionamiento Jardines de la Cruz, que antes era un cerro y ahora hay un gentío
bárbaro”, dice, refiriéndose al crecimiento poblacional, no a la forma de ser
de sus habitantes. es que no existía el
seminario.
“Ibamos a clases a casas particulares o a alguna parte donde
se nos permitiera, hasta cuando llegó el Quezada ese, dice con enfado nuestro
entrevistado.
RPP. ¿De quién eran
los aviones?
-”Míos, 5 mil pesos me costaron. Eran tres, de distinta
marca, el último que compré fue el “Voltic”, ese era de los de la guerra, todo
amolado estaba, pero lo agarré baratito, Y como yo sabía mecánica, yo mismo los
arreglaba, para que no me fueran a fregar”.
RPP. ¿De qué años estamos hablando, padre?
-”Pues sería como del 46, más o menos”.
El Padre Alfredo Chávez estaba recién ordenado. en 1994
cumplió y le celebraron sus Bodas de Oro sacerdotales.
Cuando pilotaba aviones tenía unos dos años de ordenado
sacerdote.
“Estaba haciendo lo que es ahora el templo de la Virgen de
El Refugio hace uhhh, todavía no venía Quezada. Entonces el Obispo era el señor
don Jesús López y González.
“Los ferrocarrileros eran muy mulas, no era gente humilde,
no”.
RPP.- Pero usted cobraba por pasear a la gente...
-”Claro, si el avión no camina con aire”.
RPP.- “Volaba los fines de semana? o ¿Todos los días?
-”No: los domingos. Yo no era Cura, hasta aquí vine siendo
Cura, nunca había sido. Entonces daba mi misa a las 12 del día, en La Purísima;
hacía mi trabajo de iglesia y me iba al campo de aviación. Había harta gente
que quería volar y, pues Orale, por diez pesillos una vueltecita”.
RPP.- ¿Nunca tuvo algún percance?
-”Nunca, jamás, y anduve mucho. Cantinflas llegó a andar
conmigo en el avión, pero uh, hace muchísimos años, cuando yo andaba haciéndole
al artista”.
RPP. “Cómo conoció a Cantinflas?
“En la bola de gente, en la bola de los artistas, porque
como yo andaba metido en esos argüendes, hice amistad también con Agustín Lara,
con Jorge Negrete, Pedro Infante y con muchos músicos muy importantes.
RPP. “¿Cómo se relacionó con ellos?
-”Tocando, cantando”
.RPP.- ¿Acaso usted andaba en la farándula?
-”Sí, sí, me ocupaban”.
RPP. Y, ¿cómo fue que, teniendo tanto éxito, no se decidió
por el ambiente artístico?
-”Ah, no, porque esa no era mi vocación. Yo, padre, sacerdote.
Si quieren ahí está su Iglesia y se acabó. A mí no me interesan los cargos,
nomás que me dejen mi vocación. Es igual ustedes los casados, no le hagan al
cuento, nomás que, antes de casarse, ay, mi vida mi cielo, y muchos abrazos y
besos y sabe cuanto, y luego que se casan, ay, vieja cochina, apestosa.
“Si yo tuve mi novia, cuando estaba chiquillo; cuando era
acólito, mi novia, era la que daba el catecismo, pero desde entonces fui viendo
que mi camino no era por ahí”.
Indispensable, el voto de castidad de los sacerdotes
RPP.- “Qué opina del voto de castidad de los sacerdotes?
-”La castidad es una virtud. ¿Usted cree que no me gustan
las mujeres? Me pregunta y se desvía un poco.
“Las mujeres me seguían, me gustan desde chiquillo. Yo,
haciéndole a tanta cosas...” -seguro lo consideraban un buen candidato para
marido, interfiero- y consiente con una sonrisa pícara: “Así es, si yo tenía mi
pegue, ¿y qué? ¡Tengo un compromiso. A
Ustedes los casados, ¿a poco no les gustan otras viejas?” y se ríe benévolo,
librándome así de la obligación que siento en ese momento de contestar a su
pregunta, y retoma la charla formal.
“Mantenerse fieles siempre a nuestro compromiso con la
Iglesia, este es mi camino, de suerte que todo esto, lo agradezco a mi padre
Dios”.
RPP. Usted, entonces, opina que el voto de castidad debe
prevalecer, por mucho que el mundo cambie, por mucho que evolucione. ¿Por qué
cree que es necesario?
-”Para que (los sacerdotes) se puedan entregar a su
servicio. Yo no puedo servir (como casado) a una mujer en lo que me pida, y no
me refiero sólo a lo sexual; a lo que sea, porque otras iban a querer que les
diera de lo mismo y no podría. Es duro,
pero, no importa, así debe ser, así debemos continuar”.
También fue médico homeópata de mucho prestigio
“Yo estudié Medicina, estudié en la Escuela Libre
Homeopática de Morelia, y durante muchos años tuve cantidad de clientela, pero
me los fui quitando, y más cuando vino el Quezada, se acabó todo”, recuerda con
nostalgia, y como para olvidar cosas tristes, me invita a ver sus talleres, y
me muestra no pocos aparatos que esperan turno para ser reparados, pero también
descubro algunos aditamentos que utiliza para sus “actos de magia” con los que
divierte a chicos y grandes cuando hay fiestas en la Parroquia.
También observo una alacena con artículos comestibles
diversos que le regalan personas caritativas y con los que hace despensas que
reparte entre familias pobres.
Tiene, además, una fabriquita de figuras de yeso; trajo las
imágenes de Roma y aquí sacó, personalmente, los moldes, y aunque las vende,
dice que esa actividad no le merece mayor importancia.
“Yo, bendito sea
Dios, tan viejillo que estoy, pero todavía la hago”, dice, “sin presunción”.
RPP.- “Todos los sacerdotes trabajan como usted?
-”!No, no, no!
“RPP. Muchos se conforman con lo que obtienen de sus
actividades sacerdotales. ¿Les deja lo suficiente?
-”Poco, muy poco, la gente da muy poco. Todo lo quieren
gratis, y no, ya no se puede”, reitera, y me indica hacia un cuartito que se
ubica en el atrio y que pretendía que fuera el campanario, pero luego la CFE
tendió sus líneas precisamente junto a esa obra y frustró el proyecto. El Padre
Chávez todavía tiene esperanzas de que algún día la Comisión Federal de
Electricidad resuelva el problema.
Dentro del templo, me dice que “el Presidente Municipal me
está ayudando para abrir esas ventanitas (y en verdad son reducidas si
consideramos las dimensiones del templo y las necesidades de ventilación) en
los lados, Alfredo, mi tocayo”, y comenta que le ha ofrecido ayudarle “con
otras cositas, mientras esté en ese
puesto”, y les juro que no le hice ningún comentario al respecto al
padre, pues al fin y al cabo, dicen que la fe es la que cuenta y que hasta
mueve montañas.
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