Se moderniza la Comisión Estatal de los
Derechos Humanos: Martín Jáuregui
Informe que el Lic. Jesús Eduardo Martín Jáuregui, como Presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
El marco de
la sede del Poder Legislativo del estado en este magnífico edificio obra del
maestro mayor Refugio Reyes, y la premiación del Galardón Pro Homine así como
el reconocimiento a las Patronas por su heroica y humanitaria labor, hacen
propicia la ocasión para cumplir con la obligación legal que asimismo asumo
como obligación moral de dar a conocer al Honorable Congreso del Estado, por
conducto de su Comisión Legislativa de Derechos Humanos, el estado que guarda
la administración de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, sus logros, sus
retos y su prospectiva a poco menos de dos años de asumir la grave
responsabilidad que me confirió ese órgano soberano.
La Comisión
se ha consolidado administrativa, jurídica y materialmente
Ha superado
el deficit de mas de dos millones de pesos que nos dejo la administración
anterior.
Ha
incrementado el pago de las pensiones de los trabajadores de menos del 25% que
se pagaba hace 2 años al 75% que estamos pagando.
Tenemos
instalaciones de acceso y sanitarias que cumplen requisitos par personas con
discapacidad.
Renovamos el
equipo de cómputo y utilizamos software libre lo que nos permite ahorrar en
pagos de licencias.
La
información se respalda en un servidor y en la “nube” lo que nos da la
seguridad para su conservación y seguridad.
Tenemos
listo el sistema de control y seguimiento de expedientes gracias a la
cooperación de la Comisión de Derechos Humanos de Michoacán.
Adquirimos
el equipo y próximamente tendremos la adecuación física para llevar a cabo
procedimientos orales para la solventación de las quejas, particularmente en
las que proceda la conciliación.
En muchos
sentidos la Comisión se ha renovado y parte de esa nueva visión es la colaboración
estrecha con los organismos públicos particularmente con el H. Congreso del
Estado y con la Comisión Legislativa de Derechos Humanos del Congreso, y con el
invaluable apoyo del Consejo Consultivo de nuestro organismos. Nuestra
presencia en este recinto es muestra de esta visión de responsabilidades
compartidas.
La migración
es el problema lacerante del Siglo XXI. Decía Carlos Fuentes que esa sería la
característica del nuevo siglo y que el mundo se enfrentaría como nunca a las
grandes migraciones que ya estamos presenciando. México no ha sido ajeno a esta
problemática. Nuestros campos se han empobrecido primero de producción y luego
de trabajadores. Las consecuencias de nuestros migrantes se han reflejado en
cambios sociales, en adicciones, en rupturas familiares, en el aumento de
ilícitos y no hemos podido dar como estado una respuesta para nuestros
nacionales y para nuestros hermanos centroamericanos que cruzan nuestra patria
en busca de un mejor futuro para su gente.
Es de una
enorme satisfacción el dar las gracias públicamente y el hacer un
reconocimiento al grupo de las Patronas a las que mueve el amor y el compromiso
social, y que han puesto el ejemplo de como cuando hay disposición y buena
voluntad, se pueden realizar los mayores esfuerzos por una causa de elemental
justicia y de dolorosa actualidad. Gracias por su ejemplo, gracias por su
presencia, gracias por su sacrificio, gracias por su trabajo! ¡Muchas gracias a
las Patronas!
El jurado
determinó asimismo entregar el Galardón Pro Homine 2015 a Xicoténcatl Cardona,
que ha sido en Aguascalientes bastión y ejemplo de apoyo a sus semejantes. El
experimentó, vivió en carne propia las terribles condiciones que sufren los
migrantes y se ha propuesto esforzarse porque en Aguascalientes se tome
conciencia, se luche y se trabaje porque los migrantes que cruzan por nuestro
territorio tengan un trato digno, un apoyo solidario y un reconocimiento de
justicia. Estoy seguro que ni las Patronas ni Xico trabajan por el aplauso, por
el reconocimiento, pero estoy seguro que el distinguirlos por su esfuerzo y
sacrificio sirve para visibilizar el problema de los migrantes y estimula a que
la sociedad reconozca y participe en ese trabajo de justicia y de amor.
Derechos
Humanos es el tema del siglo XXI, es el nuevo lenguaje que se habla entre las
naciones y es, para decirlo en palabras de Monseñor Sigifredo Noriega Barceló,
la nueva religión que une y compromete a los pueblos del mundo bajo los
mandamientos que provienen de una concepción moderna del individuo y que se
encuentran en la asunción de la dignidad como punto de partida de un catálogo
mínimo de derechos fundamentales que asumen también, un mínimo de obligaciones
para consigo mismo, para con sus semejantes y para el estado como depositario
originario de la voluntad soberana.
La sociedad
en el mundo actual y en particular la sociedad mexicana se debate en medio de
una paradoja, por una parte desea y más aún exige la protección, el cuidado y
el respeto de sus derechos, incluyendo los personales, los reales y los
personalísimos y por otra reclama el justo castigo de los culpables y su
contención aunque ello implique la violación de los derechos que para si exige.
Esto se explica en buena medida por el desconocimiento de la generalidad de los
ciudadano del papel que juegan los organismos protectores de Derechos Humanos,
al que han contribuido también las posiciones extremas que plantean un falso
dilema, soteniendo que sólo se puede asegurar el derecho del ciudadano “bueno”
si se reprime al ciudadano “malo”, adelantando un juicio que corresponde a la
autoridad judicial.
Con
frecuencia se alude a la “percepción” que tiene la “sociedad” respecto de la
tarea de los organismos protectores de Derechos Humanos calificándolos como
“defensores” de delincuentes. Es
frecuente, sin embargo, que se confunda percepción con creencia. Un grupo de
ciudadanos “cree” que los organismos protectores de Derechos Humanos
“defienden” a delincuentes. Lo “creen” porque lo han escuchado de algunas
autoridades. Lo creen porque lo han leído en periódicos. Lo creen porque
alguien se lo ha dicho. Su creencia proviene de alguien al que se le considera
conocimiento o autoridad para decirlo. Lamentablemente en buena medida Las
“creencias” provienen de expresiones de mala fe, que tienden a desestimar y
cuestionar la labor y trabajo de los organismos. Un análisis somero permite
concluir que la falta de información y la confusión entre creer y percibir,
facilitan la falencia.
Las reformas constitucionales y las
modificaciones al sistema de justicia penal con la implantación del
procedimiento acusatorio hacen imperativo la transformación de la investigación
y persecución de los delitos. La prevalencia en un tiempo de la “confesión”
como la llamada “reina” de las pruebas, propiciaba que la “investigación” del
delito se enfocase principalmente a obtener la confesión aunque esta no se
encontrara soportada por otras pruebas que hicieran verosímil la incriminación.
En la etapa actual de tránsito, el ministerio público y las policías
investigadoras no acaban de asimilar el paso a un nuevo sistema, y siguen
recurriendo a la “confesión” ahora ya no, como un medio de prueba convincente
sino como un “medio” para obtener otros datos o probanzas que lleven a la
convicción del juez.
La tortura tardará en erradicarse porque sigue
siendo “útil” como forma de “obtención” de probanzas. En la medida que los
tribunales asuman la tarea de cerciorarse de la procedencia y veracidad de las
denuncias de tortura, en esa medida se podrá caminar con pasos firmes hacia su erradicación.
En la actualidad la práctica judicial es de hecho un “reenvío” al regresar a la
autoridad investigadora la investigación de la tortura, cuando en la mayoría de
las ocasiones los acusados de tortura forman parte de la misma entidad que la
practica.
Las violaciones de Derechos Humanos provenientes
de las autoridades policíacas o de las investigadoras y persecutoras de los
delitos son, lamentablemente una pequeña parte del múltiple abanico de
violaciones de las autoridades a los derechos fundamentales. No todas ellas,
merece la pena decirlo, provienen de una voluntad de contravenir la ley y de
lesionar la esfera de derechos del ciudadano. En muchos casos las violaciones
provienen de usos o prácticas que se han venido presentando como formas “normales”
de actuación sin la conciencia plena de gobernantes y gobernados de que se
trata de afectaciones a la persona incompatibles con el estado de Derecho.
Visibilizar esas prácticas, tomar conciencia de que se encuentran al márgen de
la ley es dar un paso importante hacia su solventación. Ya sea el retrasar
injustificadamente un trámite, ya sea demorar la atención médica, ya sea dar
preferencias a grupos y preterir a otros, ya sea favorecer a organismos
políticos, etc., todas ellas son conductas violatorias de derechos
fundamentales que no deben tolerarse.
La legislación de la Comisión seguramente
requerirá una adecuación a fondo que tendrá que realizarse a partir de la
entrada en vigor del nuevo sistema de justicia penal que, pondrá de manifiesto
necesidades que actualmente no se contemplan. A reserva de hacerlo a
profundidad se plantea como una adecuación inmediata la necesidad de:
a) Establecer que ante la omisión de responder en
el término de 10 días la aceptación o no de una recomendación se presuma la
afirmativa y se proceda a exigir su cumplimiento.
b) Establecer de manera amplia la obligatoriedad
de la comparecencia personal de los servidores públicos presuntos responsables
de violaciones a derechos humanos, incluso a los altos funcionarios limitado al
caso de violaciones graves.
c) Establecer la facultad de la CEDHA de
allegarse todo tipo de pruebas de las autoridades o de particulares que
permitan concluir con certeza la existencia o no de violaciones a derechos
fundamentales.
d) Establecer sanciones efectivas para la
tardanza, reticencia o negativa en proporcionar la información y pruebas que le
sean requeridas por la CEDHA.
e) Realizar las adecuaciones presupuestales para
asegurar que a la brevedad posible pueda ponerse en marcha la práctica de procedimientos
orales y la implementación del grupo multidisciplinario especializado para la
detección de malos tratos, tratos inhumanos o prácticas de tortura.
Es de justicia reconocer a los integrantes de
esta representación soberana la disposición que han mostrado para las
cuestiones que laceran los derechos de los ciudadanos. Es de justicia reconocer
la importante tarea legislativa que los integrantes de la actual legislatura se
han echado a cuestas. Es de justicia reconocer el involucramiento que han tenido
en las problemáticas de la vida social de Aguascalientes y la disposición para
profundizar en la búsqueda de soluciones. Es por ello que la Comisión de
Derechos Humanos del estado de Aguascalientes, reitera por mi conducto su
reconocimiento a su labor y expresa su confianza en que profundizando en las
necesidades legislativas y presupuestales que se han planteado respondan a la
importante función de garantizar el catálogo mínimo de derechos fundamentales
del ciudadano.

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