*No poner
todos los huevos en una canasta
*Apoyo a
Canacintra en proveer autopartes
¨*También a
estancadas industrias locales
Juan Manuel
Rodríguez
Segunda y última
parte
Desde que asumió
como presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación de
Aguascalientes (Canacintra), Jorge Gómez González acuñó dos frases convertidas
ahora en su lema de batalla: “Pónganse las pilas”, dirigida a vencer la apatía
que pudiera invadir al empresariado local, infundiéndoles ánimo emprendedor.
Y la otra frase: “Nos
están comiendo el mandado”, advirtiendo sobre la abundante inversión extranjera
que, ciertamente es bienvenida, pero debería ser sólo complementaria de la
local y, si no desplaza, cuando menos deja en segundo término al capital
hidrocálido.
Canacintra propone
que el empresariado aguascalentense, el mayor número posible, se involucre en
una red de plantas proveedores de autopartes que surta al que se considera ya
“el motor económico estatal”, el sector automotriz y busca la intervención
oficial estatal, a través de la secretaría de Desarrollo Económico, para que
oriente a los inversionistas locales sobre facilidades en los trámites que
necesitan para abrir el negocio, la capacitación en esta especialidad y
fundamentalmente, asesoría sobre los requisitos para obtener la certificación
en calidad que exigen las trasnacionales.
Carlos Benedetti
Cavalieri, presidente de una empresa asesora, afirma que no es fácil crear una
proveedora, y la “pata coja” de las pequeñas y medianas empresas (mipymes), es
la calidad. Si la empresa ya tiene calidad, la certificación se facilita y podría
costarle entre 5 o 6 mil dólares; pero las que inician, requieren estándares de
calidad, capacitación de personal, asesoría para asociarse con otras empresas y
atender grandes pedidos y otros elementes, y la
asesoría sería de 10 mil y hasta 20 mil dólares.
El mercado de
autopartes para la industria automotriz, es un sector en expansión con crecimientos
espectaculares en el que, según datos oficiales de INEGI, Secretaría de Economía
y ProMéxico, nuestro país elaboran 40 de las principales autopartes que
conforman un auto. y las plantas están diseminadas en todo el país: 70 en el
Noroeste, 198 en el Noreste, 142 en el Centro-Bajío y 101 en el Sureste.
Son alrededor de
500 que constituyen la industria “mexicana” de autopartes, pero lo “mexicano” es
relativo pues aunque algunas trasnacionales tienen socios mexicanos, la
absoluta mayoría son extranjeras. Aguascalientes es el mejor ejemplo: de unas
115 proveedoras, tres cuartas partes son japonesas, otras de EU y una china. De
las 500 del país, hay 5 que están en el top 100 mundial y son Nemak, Rassini, Grupo
KUO, Metalsa y Grupo Bocar, que representan ellas solas ingresos por 6 mil mdd.
Todo auto
en Norteamerica
tiene
autopartes “mexicanas”
México exporta el 60 por ciento de autopartes a
Estados Unidos y se dice que en Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México)
todo el parque vehicular trae alguna pieza construída en México. Incluso el año
pasado, México desbancó a Japón como el primer
exportador de autos hacia EU.
El mayor mercado
del mundo, Estados Unidos, el año pasado adquirió de México un tercio de todos
los vehículos que importó (35.2 por ciento,
un millón 826 mil unidades de nuestro país) y son los latinos los que con su
mejor poder adquisitivo impulsan el auto mexicano, al grado que GM es el que
más publicidad dedica al mercado latino (101 mdd el año pasado), Hyundai dedica
su mayor porcentaje también a publicidad (17 por ciento) y Toyota ya saca su
publicidad en español.
Nissan afirma que
sus autos tienen 80 por ciento de contenido nacional y General Motors (GM) se
jacta de utilizar 70 por ciento de
autopartes nacionales y ahora quiere, en los próximos 5 años, incrementar a 90
por ciento el contenido de autopartes “mexicanas”, bueno, construidas en México,
aunque sean casi toas las proveedoras trasnacionales.
Raymundo Garza,
director de Compras de GM, dijo recientemente que necesita tener los suministros
de primera mano y está negociando “con 10 empresas extranjeras” para que
inviertan en México y así tener lo necesario de forma rápida.
El presidente de Nissan Mexicana, Airton Cosseau,
busca industrias que le surtan autopartes de plásticos de resinas petroleras, y
vuelve los ojos a Pemex, pero Salinas de Gortari desbarató la industria
petroquímica mexicana, estancada hace 25 años, y aunque hay empresas nacionales
del plástico que representaron 37 mil mdp el año pasado, México importa del
exterior 70 por ciento del plástico.
Mayor equilibrio entre inversión
Extanjera y capitales nacionales
Si bien el nuevo
espíritu de Canacintra llega con más de 3 décadas de retraso, nunca es tarde
para reencauzar el camino y que este empuje de Canacintra sea una primera fase hacia
la meta de nuestra política económica, no dirigida por organismos
internacionales ni que responda a una política del poder trasnacional
implantado desde el exterior, sino por un Estado que no absorba todo el proceso
económico, sino que sea el rector con el apoyo de una iniciativa privada
nacionalista que vea en el sector del trabajo a un aliado con salarios dignos
que sustenten nuestro mercado doméstico.
La preocupación
sensata de Canacintra responde a una falta de equilibrio que se observa en
nuestro Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) cuya absoluta mayoría reside en
la exportación de maquila automotriz y menor porcentaje en otras manufacturas;
mientras en México creció la tasa de la industria proveedora 14 por ciento, las
industrias nacionales textil, de confección y del calzado anduvieronn entre 2 y
3 por ciento.
Aguascalientes
está diversificando su industria, pero requiere un mayor énfasis para
participar activamente en la globalización, lograr el equilibrio entre
inversión extranjera y mayores capitales nacionales y locales y fortalecer, de
forma decidida, la investigación conjunta con nuestras grandes instituciones
universitarias y politécnicas que proliferan y se modernizan en nuestro
estado..
Es oportuno
visitar la Expo Industrial montada con motivo de la Feria, con un centenar de
empresas expositoras en 3 mil metros cuadrados, donde encontraremos desde luego
la automotriz, pero también metalmecánica, tecnología de la información, textil
y confección, alimentos y bebidas, agroindustrial, etc., pero debemos continuar
hacia un mayor equilibrio.
El actual modelo
económico, desde el neoliberalismo salinista, contraviene el espíritu
constitucional del nacionalismo, se convierte a la Inversión Extranjera Directa
(IED) en el eje central, el becerro de oro al que hay que adorar (EPN fija en
66 mil mdd la IED en 2013-14 de los que 20 mil son automotrices, aunque algunos
dicen que se incluye la millonada por la venta de la cervecería Modelo), y se
soslaya la verdadera política industrial por la cual hace años están clamando
nuestros hombres de negocios.
Empezar por crear
plantas locales que se inserten en la red de empresas proveedoras de
trasnacionales, es un buen primer paso, mientras se desarrolla el modelo ideal,
con nuestras industrias domésticas tradicionales a veces olvidadas y en el que
nuestra propia investigación y avance tecnológico nos permita un desarrollo,
así sea incipiente, para recrear nuestro propio destino participando en la
globalidad y sin ser simples maquiladores de inversionistas trasnacionales.
Tenemos que cuidarnos
de poner todos los huevos en una canasta, en una sola industria, la experiencia
de Detroit en EU, llamada “la capital del motor”, está presente aún. Ahora es
una ciudad fantasma y abandonada con un un gobierno de la ciudad en quiebra.

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